Incoherencias, inexactitudes y falta de rigor del Ministerio de Educación sobre la nueva FP sociosanitaria

02 marzo 2022
Pilar Alegría, ministra de Educación y Formación Profesional

El Ministerio de Educación no se ajusta a la realidad cuando intenta defender una figura profesional que ha sido rechazada, con argumentos serios y constatables, por toda la profesión enfermera.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que el Ministerio de Educación y Formación Profesional ha incurrido en numerosas inexactitudes, incoherencias e, incluso, ha faltado a la verdad a la hora de defender la pertinencia de crear la nueva cualificación de Formación Profesional sobre la “Supervisión de la atención sociosanitaria para la promoción de la autonomía personal” de las personas mayores de nuestro país.

SATSE subraya que las explicaciones dadas recientemente por la secretaria general de Formación Profesional del Ministerio de Educación, Clara Sanz, no muestran, en modo alguno, las verdaderas consecuencias y repercusiones de una cualificación que ha generado un rechazo unánime entre la profesión enfermera de nuestro país por entender que perjudica y pone en riesgo la atención y cuidados que deben recibir las cerca de 400.000 personas mayores que viven en centros sociosanitarios.

Una cualificación que, sin duda, conformará la mayor parte del campo de conocimientos de un título posterior que ya hay proyectado con el nombre de Técnico Superior en Gestión de Servicios en Centros Gerontológicos y que se pretende poner en marcha en el curso 2022-2023, ante el cual SATSE ha presentado alegaciones en fase de consulta pública.

En primer lugar, el Sindicato recalca que no es cierto que esta nueva cualificación nazca solo de una demanda realizada por los “sectores implicados”, como se afirma desde el Ministerio de Educación, sino que surge de una Proposición no de Ley (PNL) que impulsa el PSOE, partido mayoritario en el Gobierno, con el objetivo, a juicio de SATSE, de beneficiar a la patronal del sector de las residencias de mayores de nuestro país abaratando costes en la atención en este ámbito.

Al respecto, SATSE recuerda que el Ministerio de Educación ha dado “carta blanca” a la patronal que gestiona la mayoría de residencias de mayores de nuestro país para que contraten a trabajadores menos cualificados a menor coste, y que son incapaces de garantizar una atención y cuidados seguros y de calidad. Una realidad que también contradice afirmaciones de la secretaria general de que su prioridad es brindar “el mejor servicio y atención” a las personas mayores, agrega.

Asimismo, el Sindicato cuestiona afirmaciones de la secretaria general, como que esta cualificación no interfiere “en absoluto” con las competencias de las enfermeras y enfermeros o que no tiene carácter sanitario, porque un somero análisis del texto aprobado por el Gobierno demuestra y acredita justamente lo contrario, es decir, que vulnera competencias profesionales propias de las enfermeras y otros profesionales, además de legislación fundamental y específica del ámbito sociosanitario.

En este sentido, se pregunta también ¿cómo esta nueva figura profesional va a promover herramientas de coordinación y gestión de la atención sociosanitaria, supervisar recursos organizativos, administrar sistemas de información o supervisar el desempeño del funcionamiento de los cuidados que se prestan, como defienden desde el Ministerio de Educación, cuando además no reciben formación sanitaria de ningún tipo que pudiera ampararles para una mínima actuación asistencial y de cuidados? “Atendiendo a lo que dice la nueva norma y el Ministerio, todo es incoherente, incongruente y poco, por no decir, nada realista”, añade.

Desde SATSE se destaca que es absolutamente incomprensible que una cualificación de Formación Profesional que va a requerir únicamente de 600 horas lectivas, de las cuales solo una mínima parte está relacionada con aspectos sanitarios, pueda supervisar y coordinar la labor asistencial y de cuidados de profesionales sanitarios que tienen una titulación universitaria de Grado después de cuatro años de formación, en el caso de una enfermera generalista, y seis años, si es especialista en Geriatría.

De otro lado, el Sindicato afirma que si el Ministerio de Educación hubiera tenido realmente interés en contar con la opinión y propuestas de los colectivos profesionales afectados habría realizado todo el proceso administrativo de forma más transparente y participativa en lugar de hacerlo de forma tan enrevesada solapando plazos entre la participación pública referente a la  titulación y la cualificación y encuadrándolas en una familia de “servicios socioculturales y a la Comunidad” que nada tiene que ver con el servicio que pretende prestar, evitando en todo momento las referencias a los cuidados sanitarios que contempla la capacitación.

Otro aspecto que SATSE considera incongruente y falto de lógica es que la secretaria general del Ministerio de Educación afirme que ni siquiera se plantea la idea de que se van a crear puestos de trabajo vinculados a esta cualificación, cosa que cae por su propio peso al pretender “sacar al mercado” próximamente una titulación de formación profesional de técnico de grado superior que la recoge.  “La pregunta, por ello, es obvia, para qué quieren crearla entonces, salvo que tengan un interés oculto que desconocemos públicamente en estos momentos”, señalan.

También considera poco responsables las declaraciones en las que el Ministerio de Educación se desvincula del grave problema de la falta de enfermeras y enfermeros en los centros sociosanitarios, afirmando que a su Ministerio no le compete, cuando forma parte de un Gobierno que debería dar una respuesta única y coordinada para acabar con esta lamentable situación, tal y como se ha venido recomendando desde distintos foros expertos, incluido el Defensor del Pueblo, en lugar de impulsar una nueva figura que sí tendrá una repercusión negativa en el desarrollo profesional y laboral de este colectivo.

El Sindicato de Enfermería tampoco entiende que, por un lado, el Ministerio de Educación y Formación Profesional asegure que el Ministerio de Sanidad emitió un informe sobre esta figura profesional en el que manifestaba estar “completamente de acuerdo” y, preguntada sobre este asunto de manera reiterada, la ministra de Sanidad no aclare si fue así e insista que es un asunto que compete al Ministerio de Educación. “Nos da la impresión de que desde Sanidad están ahora intentando echar balones fuera al darse cuenta de que es un asunto que ha levantado, y con razón, a toda la profesión enfermera”, añade.

Por último, SATSE reitera que la mejor solución al grave problema de falta de una atención y cuidados adecuados a un colectivo tan vulnerable como es el de los mayores, es reforzar a  las enfermeras, enfermeros y al resto de profesionales que, como los fisioterapeutas, nutricionistas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, psicólogos, médicos, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), técnicos de grado medio en atención sociosanitaria o celadores,  trabajan ya de manera multidisciplinar e interdisciplinar en este tipo de centros sociosanitarios.