SATSE impulsa una “ofensiva parlamentaria” a favor de la jubilación anticipada de las enfermeras

29 septiembre 2022
Jubilación anticipada, una deuda con la profesión enfermera

El Ministerio de Seguridad Social sigue dando la espalda a los profesionales de Enfermería y no da una respuesta favorable a una clara deuda pendiente con este colectivo sanitario.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha pedido a los principales partidos políticos con representación en el Congreso de los Diputados que impulsen iniciativas parlamentarias que insten al Gobierno a promover el cambio legislativo que permita la jubilación anticipada voluntaria para las enfermeras y enfermeros de nuestro país.

El presidente de SATSE, Manuel Cascos, se ha dirigido por carta a los secretarios generales de los grupos parlamentarios una vez que ha constatado que el Ministerio de Seguridad Social ha hecho caso omiso a la demanda de aprobar una norma que haga posible la aplicación de un coeficiente reductor de la edad de jubilación en favor de las enfermeras que prestan sus servicios en el ámbito sanitario o sociosanitario. En concreto, desde octubre de 2021, cuando entregó toda la documentación necesaria, el departamento de Jose Luis Escrivá, solo ha dado “la callada por respuesta”.

El Sindicato de Enfermería advierte a los responsables políticos que la calidad y seguridad de la atención y cuidados que ofrece nuestro sistema sanitario a más de 47 millones de personas se está viendo seriamente afectada por las condiciones especialmente duras y penosas que sufren los profesionales de Enfermería.

 

Al respecto, SATSE les informa que las enfermeras y enfermeros sufren a diario una continua sobrecarga asistencial y unos niveles muy altos de responsabilidad y estrés que, junto con la exposición a una serie de riesgos inherentes a nuestro ejercicio profesional (biológicos, químicos, físicos, psicosociales…), conllevan la aparición de determinadas patologías y problemas de salud que empeoran con el paso de los años.

Una lamentable realidad que tiene consecuencias claras y directas en la atención al paciente, ya que los enfermeros y enfermeras, por la naturaleza de su trabajo y la complejidad del mismo, necesitan una pericia y habilidades específicas, así como un estado de permanente alerta y vigilancia, que se ven afectadas a causa de la evolución cronológica natural de las personas.

“Es fácilmente entendible por cualquier persona el hecho de que una enfermera o enfermero que, por ejemplo, lleva ya más de 40 años de trayectoria profesional en un centro sanitario y ha tenido que enfrentarse diariamente a todo tipo de situaciones y riesgos, no tenga la misma destreza y habilidad por mucho que su dedicación y compromiso sea el mismo que cuando inició su labor asistencial y de cuidados”, apunta SATSE.

Asimismo, las enfermeras y enfermeros mantienen a lo largo de su vida laboral un contacto permanente con la enfermedad, el dolor, el sufrimiento humano y, en ocasiones, la muerte, lo que supone un deterioro emocional muy importante. Además, un alto porcentaje del colectivo desarrolla su labor realizando turnos rotatorios, que incluyen el trabajo nocturno durante gran parte de su vida laboral, lo que afecta a su salud y a su envejecimiento prematuro.

Por todo ello, SATSE viene demandando desde hace más de dos años que el Gobierno acabe con una clara deuda pendiente que tiene con la profesión enfermera y posibilite algo que la Ley General de la Seguridad Social ya contempla, como es que se rebaje la edad mínima exigida para tener derecho a pensión de jubilación a aquellos grupos o actividades profesionales cuyos trabajos sean de naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen elevados índices de morbilidad y mortalidad. Algo que se ha hecho con otros colectivos profesionales (policías, mineros, bomberos, artistas, toreros...).

Por último, el Sindicato recuerda que el sistema de jubilación por coeficientes reductores que propone no implica una sobrecarga adicional del sistema público de pensiones ni tampoco de la Seguridad Social, ya que prevé una cotización incrementada que se abonará durante toda la trayectoria profesional de cada enfermera o enfermero.