Un 44 por ciento de las enfermeras y enfermeros de Castilla-La Mancha han sufrido los síntomas del Covid-19

28 mayo 2021
Enfermera realiza una PCR a una mujer

La incidencia de la enfermedad entre las enfermeras y enfermeros constituye un importante elemento de juicio para poner más en valor si cabe la labor realizada por estos profesionales sanitarios durante muchos meses en los hospitales, centros de salud y centros sociosanitarios de Castilla-La Mancha, según SATSE. El Sindicato de Enfermería subraya que las enfermeras y enfermeros han atendido y cuidado de la mejor manera posible a los pacientes y al conjunto de la ciudadanía a lo largo de toda la pandemia, a pesar de la falta de protección y otros medios materiales y que esta labor conllevase serias repercusiones en su salud y seguridad personal.

El trabajo y dedicación de las enfermeras y enfermeros que ha atendido y cuidado directamente a personas con el Covid-19 a lo largo de la pandemia ha tenido distintas consecuencias en su salud física y psicológica, como el haber sufrido los síntomas de la enfermedad más del 44 por ciento de estos profesionales en Castilla-La Mancha.

Una incidencia de la enfermedad entre las enfermeras y enfermeros que constituye un importante elemento de juicio para poner más en valor si cabe la labor realizada por estos profesionales sanitarios durante muchos meses en los hospitales, centros de salud y centros sociosanitarios de Castilla-La Mancha, según el Sindicato de Enfermería, SATSE.

En concreto, han sido el 44,21 por ciento de los enfermeros y enfermeras consultados en una macroencuesta realizada por el Sindicato de Enfermería en Castilla-La Mancha los que aseguran haber sufrido los síntomas de esta grave enfermedad.

La organización sindical subraya que, al ser muy conscientes desde el primer momento de la severidad y virulencia de la actual pandemia, las enfermeras y enfermeros se pusieron a disposición de sus respectivos responsables para trabajar cuidando de sus pacientes y paliar en todo lo posible las graves consecuencias de la enfermedad en millones de personas.

“Sin protección en las primeras semanas, sin descanso y sin apoyos suficientes, las enfermeras y enfermeros han atendido y cuidado de la mejor manera que las fuerzas y los medios les han dejado a los pacientes y al conjunto de la ciudadanía en cuyo rostro veían el lógico miedo y preocupación por no saber qué podría ocurrirles a ellos y a sus seres queridos”, apunta.

Asimismo, desde el Sindicato de Enfermería se incide en el hecho de que estos profesionales sanitarios fueron durante mucho tiempo, y siguen siéndolo, el nexo de unión de las personas enfermas con sus seres queridos, así como su única compañía y apoyo a la hora de enfrentarse con las consecuencias de la enfermedad en todos sus aspectos (físico, psicológico y emocional).

Una sobrecarga y tensión laboral no exenta de complicaciones para su salud y seguridad, como constata la encuesta de SATSE en Castilla-La Mancha y que se ha visto reconocida por el conjunto de la ciudadanía de nuestro país de manera permanente al ser muy consciente de su decisivo papel a la hora de combatir esta grave crisis de salud pública.

“Transcurrido ya más de un año desde el inicio de la pandemia, las enfermeras y enfermeros del Sescam siguen aportando su profesionalidad, responsabilidad y compromiso con la sociedad para que la salud y seguridad de cualquier persona sea lo primero, independiente del lugar en el que resida o los medios de los que disponga”, añade.